El Centro de Psicología Aplicada pretende desde su blog, Psicología ComPartidA, divulgar la psicología en la comunidad universitaria con la intención de promover la salud física y mental. Nuestro objetivo es acercar el conocimiento a través de la publicación de artículos del ámbito psicológico y compartir noticias de actualidad.

lunes, 13 de octubre de 2014

¡Mantén el estrés laboral a raya!


Finalizadas las vacaciones estivales, toca volver de nuevo a la rutina diaria. Reincorporarse al puesto de trabajo implica para muchas personas la vuelta a los horarios, a la sobrecarga de tareas, a los plazos límite de entrega de proyectos, al ritmo frenético de actividad que se observa en algunos entornos laborales, volver a tener que realizar horas extra, o incluso tener que retomar las relaciones complicadas con algunos compañeros de trabajo o superiores y lidiar con ellos.



Todas estas situaciones, si se presentan de forma frecuente y continua a lo largo del tiempo, pueden contribuir a la aparición de estrés laboral. Ahora bien, ¿qué es exactamente el estrés? El término "estrés" se ha popularizado en nuestro día a día de tal forma que no resulta difícil escuchar a alguien decir que "está estresado", pero si le preguntásemos, muy probablemente desconozca a qué se refiere exactamente. Como ya comentábamos en una entrada anterior en el blog, el estrés es una respuesta natural, adaptativa del organismo que surge cuando consideramos que una situación externa está por encima de nuestras propias capacidades o recursos personales para afrontarla, y que nos permite movilizar todos nuestros recursos para enfrentarnos de la mejor forma posible a ese reto o demanda del entorno que se nos presenta. Sólo se convierte en un problema si se mantiene a lo largo del tiempo con elevada frecuencia e intensidad.

El estrés laboral, por tanto, hace referencia a la respuesta del organismo que se genera ante nuestra propia valoración de cualquier tipo de actividad que esté relacionada con el entorno de trabajo como excesiva en función de nuestras propias capacidades para hacerla frente. Nos sentimos impotentes, incapaces de poder abarcar todas las demandas que nos exige nuestro puesto de trabajo, a pesar de invertir todo nuestro esfuerzo y energía en ellas. Solemos pensar que "no damos a basto con todo", que la situación nos supera. ¿Te reconoces en alguna de estas situaciones?

El estrés en el trabajo es un fenómeno ampliamente extendido en el entorno laboral. Un reciente estudio publicado por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA, 2014) mostró que en la actualidad el estrés laboral es el segundo problema de salud en el ámbito laboral europeo y, por ende, constituye la segunda causa de baja laboral. Puede aparecer en cualquier tipo de empresa, aunque es más frecuente en aquellas organizaciones que dispongan de una estructura jerárquica y que demanden una gran exigencia y dedicación.



Ahora bien, a nivel general, ¿qué podemos hacer para mantener el estrés laboral a raya?


  • Mantener un estilo de vida saludable. Establecer hábitos de alimentación y ejercicio físico saludables, así como mantener un adecuado descanso (dormir entre 7-8 horas), son requisitos fundamentales para poder enfrentarnos a cualquier demanda laboral en las mejores condiciones posibles.
  • Practicar ejercicios de relajación y/o respiración cuando nos encontremos especialmente nerviosos, puesto que nos ayudarán a controlar y reducir la alta activación fisiológica que experimentamos en ese momento, haciéndonos sentir más relajados y tranquilos.
  • Aprender a saber decir "no" de forma asertiva a nuestros superiores o compañeros, si delegan en nosotros nuevas tareas y responsabilidades y consideramos que nuestra carga de trabajo es excesiva.
  • Aprender a hacer peticiones de forma adecuada para buscar ayuda entre los compañeros y delegar en caso de ser necesario.
  • ...Y aprender también cómo expresar o recibir críticas de forma adecuada, habilidad social que suele ser complicada para algunas personas.
  • Gestionar eficazmente el tiempo, de forma que consigamos optimizar al máximo el tiempo que disponemos para realizar todas las tareas pendientes. Algunas estrategias útiles consisten en priorizar las actividades y establecer sub-objetivos, hacer descansos frecuentes de diez minutos cada dos horas o destinar un tiempo para posibles imprevistos.
  • Practicar estrategias de resolución de problemas para encontrar la mejor solución a los mismos e impedir que su no resolución nos genere estrés.
  • Detectar y detener aquellos pensamientos negativos repetitivos ("No doy a basto") que dominan nuestra mente y que no nos ayudan a ser más eficaces en nuestro desempeño laboral, sino todo lo contrario, interfieren en nuestro rendimiento y en ocasiones nos bloquean o paralizan. De la misma forma, cuestionarnos y dudar de la veracidad de otros tipos de pensamientos no realistas ("Nunca conseguiré llegar a todo, debería poder abarcarlo sin ningún problema..").


Artículo redactado por Carolina Álvarez Ortiz (terapeuta del CPA).

Twitter: @carolina_psico1 


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